Fase 1: Se refiere a virus que circulan
entre los animales pero que aún no han causado ninguna infección en los humanos.
Fase 2: El virus, que afectaba a animales
domésticos o salvajes, ha contagiado a alguna persona, por lo que puede
considerarse una potencial amenaza de pandemia.
Fase 3: El virus afecta a pequeños grupos
de personas y se da, por primera vez, la transmisión de humano a humano,
y no sólo de animales a humanos. Sin embargo, son casos esporádicos y bajo
ciertas circunstancias.
El poder del virus para transmitirse
entre personas se verifica y es capaz de provocar 'brotes comunitarios'.
Esta situación aumenta significativamente el riesgo de pandemia. Cualquier
país que sospeche o que verifique algún caso debe ponerse inmediatamente en
contacto con la OMS para que evalúe la situación y coordine la respuesta.
Esta fase indica un importante salto en el riesgo de pandemia, pero no quiere
decir que ésta se produzca inevitablemente .
Fase 5: Se caracteriza por la propagación
del virus de humano a humano en, al menos, dos países de una misma región.
"Aunque muchos lugares no se ven afectados, la declaración de esta fase es
un signo claro de que la pandemia es inminente y que el tiempo para poner
en marcha todas las medidas necesarias se acaba", según la Organización.
Fase 6: La fase pandémica. El brote de
la enfermedad se ha registrado en más países de distintas regiones. Llegar
a este nivel quiere decir que la pandemia ya está en marcha, ha comenzado.
Ya no se puede prevenir, sino sólo tratar de controlar. Es por ello que al
estar en fase 6 se considera que las medidas de contención no son efectivas
ni viables, considerando que son las medidas de “vigilancia”, con detección
y tratamiento precoces las únicas aplicables, activando el control de la
infección en todos los centros sanitarios del país. El funcionamiento y
eficiencia de los servicios de salud y otros servicios esenciales es el
objetivo principal en esta fase. Será la autoridad sanitaria del país en
coordinación con la OMS y el Consejo de la Unión Europea, quien definirá
el calendario y los grupos que precisen vacunación según la evolución pandémica.